viernes, 19 de marzo de 2010

mi vértigo no es tuyo, ya no

Y uno aprende...
después de un tiempo,
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma.

Y uno aprende
que el amor
no significa recostarse
y una compañía
no significa seguridad.

Y uno empieza a aprender...
que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas
y que uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos.

Y uno aprende a construir
todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno del mañana
es demasiado inseguro para planes...
y los futuros tienen una forma
de caerse en la mitad.

Y después de un tiempo uno aprende
que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma,
en lugar de esperar
que alguien le traiga flores.

Y uno aprende...
que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
y que con cada adiós uno aprende.

(J.L. Borges / Y uno aprende)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

y uno aprende... a seguir aprendiendo!


F.

la sonrisa del calabacín dijo...

guapa, gracias por estar tan cerca
un beso

Paula Mocinho dijo...

qué poema tan hermoso y tan sabio del maestro Borges! muchas gracias!
un día de estos hacemos ese café añejo, jejeje