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sábado, 13 de marzo de 2010

domingo, 21 de febrero de 2010

algo más que el rizo de orestes


En muchas historias de la mitología griega la escena del reconocimiento es fundamental para hacer avanzar la acción. Así, los que permanecían años apartados de sus seres queridos ofrecían a su regreso, de forma más o menos consciente, un objeto que actuaba como señuelo para su distinción: un bucle de su cabellera, una cicatriz, un relato, una joya... En aquellas historias la identificación se producía a una velocidad vertiginosa para no ralentizar el ritmo deseado por el autor. Pero eso es demasiado fácil, después de tanto y ¡cuánto!, estoy segura que aquellas mujeres esperaban encontrar algo más que una ofrenda... Querrían un gesto, supongo, que las ayudara a salir de tanto olvido y tanta confusión. Un signo que las hiciera verse indemnes del paso del tiempo en el alma de aquellos que volvían, una huella para reconocerse a su vez en el corazón de aquellos viejos, desconocidos, amados.

Esa escena, nunca escrita, es lo que a mi me gustaría leer.

domingo, 6 de diciembre de 2009

de encuentros y azares


Como aquel que lleva libros o pañuelos dentro de su bolso, yo cargaba con un acta de defunción en mi bandolera. La de un desconocido. La había encontrado en el banco de una estación del metro. Dentro de un sobre. Lo cogí con la desconfianza que se manifiesta hacia todo aquello que no viene recomendado, que no es presentado, que no es entregado por alguien que lleve marca de oficio, o al menos que consiga rozarte con la anestesia de lo habitual.


La estación estaba casi vacía, todavía vibraba en el aire la resonancia producida por el último convoy. Por su huída precipitada. Aunque eran las 12 del mediodía y el andén pronto fue invadido por corredores de salto con vaya, carteristas, hombres con zancos, paracaidistas y mujeres con barba.


El sobre lo cogí con cierta reticencia, mirándolo vuelta y vuelta, cual bistec vuelta y vuelta, sin encontrar Barcelona en los datos del remitente ni del destinatario. Lo lógico era poner el sobre dentro de otro sobre y enviarlo. Pero, ¿y si las señas nada tenían que ver con aquello que habitaba en el interior del paquete?


Me asomé dentro del sobre. Como si buscara la voz del dueño, como si quisiera encontrar el mapa del tesoro, intuyendo que el camino de regreso estaría inscrito en alguno de los papeles que contenía. Así que los extraje, lo suficiente como para inspeccionar los encabezados sin violar el contenido. Pero al no ser bastante decidí pecar. Invadí el terreno del otro con el ánimo de ayudarlo, pero abandonada la estación, el vagón no era el mejor lugar para cometer un delito, al menos no éste y los volví a guardar. A penas si había tenido tiempo de leer Subsidio por defunción, y darme cuenta que el resto del contenido era toda la documentación que suele exigir este tipo de impresos: la biblia de una vida en papel sellado.


Más de tres horas cargué con un sobre que latía apenado, oculto entre mis cosas, hasta que llegué a casa y finalmente lo pude desnudar. Una a una, fui revisando todas las hojas, hasta que até una escueta pero dramática historia, sobre todo a causa de la edad del fallecido. La mía. El año de su nacimiento fue el detonador de mi empatía, por él, por un muerto, por alguien que no conocía.


Después hice una llamada, al poco obtuve la contestación esperada y dos horas más tarde me reuní con la persona que facilitaría la devolución de los documentos. De mis manos hasta las manos de unos padres, más desconsolados que mayores, aunque en realidad lo fueran.


El encuentro duró mientras las palabras sobrevolaron el recuerdo del amigo muerto y las circunstancias de su abrupta desaparición. No había posibilidad ni ánimo para nada más. El agradecimiento, el rechazo de una posible “recompensa”, el consuelo de su parte cuando me invadió la tristeza y el adiós.


_ No sé si tornaré a veure't. Però, si més no... ànims!- Me dijo.


Giré. Supongo que él hizo lo mismo, para después tomar un camino contrario al mío. Deshaciendo sus pasos, alejándose con extrañeza de la casualidad que lo había llevado hasta mí.

martes, 24 de noviembre de 2009

un instant de no res

Son las 13.57 y mi cara se quema con el sol de noviembre. 23, para ser exacta. Quedan muy lejos los gritos de los niños en el patio del cole. Casi irreconocibles. Una bandada de pájaros. Podría ser. Un insecto desafinado. O el transeúnte malherido que se bate en retirada. Sabadell reposa tranquila a estas horas, nada la estremece. Casi nada. Ahora las campanadas de una iglesia la hacen temblar. Un poco. Sólo es un instante. Marcan las 14.00. No más. Y heme aquí. Apartada de todo, dibujando un cuadro costumbrista. Me acerco tanto, me concentro tanto, que ahora desenfoco. Rutina de un martes en l'estruch. Papel tapiz tras papel tapiz, pasando de las flores al dorado, hasta que llegue al vinotinto sin sedas ni satén. Mis pantalones se van endureciendo con el uso, con el paso de los días. Hay trozos con apariencia de vida acartonada. Piel de cola y selladora. Es otra manera de escribir un poema. Más basta quizá. Igual el pantalón es el reflejo de algo que hay más allá, la metáfora del work in progress. Sí, se nota que han pasado los días, casi dos meses que voy atravesando la sabana, enfilando el pensamiento sobre un tren, hilvanando el debe y el haber de mi historia. Personal. Todo es personal, al cap i a la fi. Hasta el dinero es personal. Al cap i a la fi, no brota, no florece. Alguien lo da. Al cap i a la fi, enternece la conciencia. En fin, ablanda cualquier moral. Me fui del tema, si es que había alguno. Sí: heme aquí. Bajo un noviembre de sol sabadellenc, fent guixots amb el deliri de les 14.06. Deu ser el sol que m’aferra al terra, i aquest llapis ensinistrat que avança tot sol. Fins ara. Fins aquí.

Ara mano jo














14.19 ... encara sóc aquí. I què bé que se està sota aquest sol de novembre a Sabadell!

lunes, 30 de marzo de 2009

desnivell

Després de tot, darrere els certificats, no em queda una altra cosa que no sigui un sentiment d’estranyesa, un nivell “C” d’estrangeritat. Quin problema hi ha de reconèixer-ho? No sóc d’aquí. I a hores d'ara, cap tros de terra serà la meva terra. L’únic que em resta és el consol d’entendre paraules com aquestes.


Ara mateix enfilo aquesta agulla
amb el fil d'un propòsit que no dic
i em poso a apedaçar. Cap dels prodigis
que anunciaven taumaturgs insignes
no s'ha complert, i els anys passen de pressa.
De res a poc, i sempre amb vent de cara,
quin llarg camí d'angoixa i de silencis.
I som on som; més val saber-ho i dir-ho
i assentar els peus en terra i proclamar-nos
hereus d'un temps de dubtes i renúncies
en què els sorolls ofeguen les paraules
i amb molts miralls mig estrafem la vida.
De res no ens val l'enyor o la complanta,
ni el toc de displicent malenconia
que ens posem per jersei o per corbata
quan sortim al carrer. Tenim a penes
el que tenim i prou: l'espai d'història
concreta que ens pertoca, i un minúscul
territori per viure-la. Posem-nos
dempeus altra vegada i que se senti
la veu de tots solemnement i clara.
Cridem qui som i que tothom ho escolti.
I en acabat, que cadascú es vesteixi
com bonament li plagui, i via fora!,
que tot està per fer i tot és possible.

Miquel Martí i Pol

lunes, 29 de diciembre de 2008

Alcoy 1938

En estos días de adornos y luces artificiales, días que he vivido sumergida en el olor de las peladillas y el café licor, he entretenido algunas de mis horas cruzando una puerta, la misma que 70 años atrás, vez tras vez, cruzara otra mujer.

Mis pasos, los que me llevaron hasta allí, no estaban impregnados con la urgencia de los suyos, ni yo buscaba lo que ella encontró: un lugar para protegerse de las bombas que lanzaba el ejército italiano desde sus aviones Savoia SM – 79.

Bajé las escaleras, dibujando en mi descenso la coreografía pasajera del visitante, sin tropezar con otros ni los restos de otros: comida, heces, un lamento o el golpe del orín. Descendí por un pasillo, el que me llevó a conocer las distintas galerías, pero allí no intenté encontrar un sitio dónde acomodarme, dónde tranquilizar a un bebé. A penas si perseguía el rastro de una guerra que tantas veces me ha sido explicada, que tan difícil me resulta imaginar.

¿Qué se yo del horror que acompaña al sonido de una sirena?

Cinco veces fue bombardeado Alcoy entre septiembre de 1938 y enero de 1939. Y cada vez que sonaba el "cese", anunciando la retirada de los aviones, aquella mujer volvía a su casa, si encontraba casa. Volvía por el mismo camino, si es que había camino. Volvía con la esperanza, si acaso tenía lugar. Sin saber que meses más tarde extendería un plato de comida a un hombre, un desconocido para ella, que se encontraba nuevamente frente a su mujer.


_ Ché, Isabel, que no em coneixes? Sóc Paco.


Cuando mi madre nació, hacía un año que había terminado la guerra.

domingo, 23 de noviembre de 2008

historias marginales de ida y vuelta


1.

Llegará a Paris sin creérselo, pensando que este tipo de cosas son las que le ocurren a los demás, relatos que brotan y se conjugan ajenos, admirables, siempre inimaginables para ella.


2.

Sin saber de dónde le salen las palabras, las que creía hace tiempo olvidadas, conseguirá comunicarse con el chico que vende los billetes en la estación de tren.


3.

En el fondo del bolso la mano encontrará la certeza que le ayudará a contar una pequeña historia.


4.

Un niño nervio en el vagón de un tren, pachín, pachán, pachum. Un niño atención que una mujer escucha con gran exceso. Es ella la única manera que tiene de entender más allá del bonjour madames et monsieurs… Las palabras niño brincan hasta quién sabe quién. Hasta otros pasajeros sí, hasta ella no, seguro. Voulez vous être très gentil avec moi? El discurso engorda, el discurso es líquido en la mirada, descaro en el gesto, osadía en el palmoteo arrítmico de las manos que anuncian una intención de canción. Lo demás, ella deducirá por contexto, inventará por comparación. Niño trovador. Hace tiempo que ella no recordaba ninguno, hace tiempo que había olvidado los niños cañón que ametrallan la historia de un fortín.

C’est que je voudrais…Finaliza fin el blabla de l’enfant poupon con claps claps que lo animarán a iniciar su extraña canción. Extraña por su voz afónica, atónica, septentrional. Extraño idioma indistinguible. Extraña la canción, porque sea como sea, o por horrorosa que sea, a él le place. Sólo a él. Y eso le bastará para seguir entonando, (es un decir), su canción, (otro decir).

Ella pensará que podría ser él. Cuántas veces no ha extendido su mano aún creyendo que no mendiga, sólo pasando por vuestro lado para asegurarse que, al menos una vez, os ha hecho sonreír... Desesperado autoconvencimiento con el que vestimos nuestra raquítica valía, aquella que se vende a precio de saldo, lo que usted me de. Aquella con la que construimos el disfraz de nuestro savoir fare. Los demás son lo que son: pared, nube amarga, sonido que opaca. Y los demás hacen lo que saben hacer: ¡no, no y no! Aunque a veces también son luna baja y un tenga usted.


5.

_ Mama, cuándo volvemos a Barcelona?

_ Acabamos de llegar.

_ Sí, pero yo quiero volver a Barcelona.


6.

El clochard le enseñará a jugar con la máquina de pinball. Le señalará por dónde debe empezar, por dónde debe tirar. Le animará en el juego con su juego. Mientras, la luz de la farola se colará a través de la cerveza plateada.

_ Très bien madame!


7.

París es tan hermoso que no cabe en sus ojos.


8.

Caminará dejándose perder.

El plano contra su pecho guardará el calor de su cuerpo.

Y llegará, a donde quiera ir llegará. Después de conversar con palabras de a pie con aquel transeúnte, un camarero y la chica que le venderá el pain au chocolat.


9.

Le gustará descubrir en las paredes del Pompidou una exposición que podría ser la suya, y la de ella también. 8 paneles compuestos de reatazos de una vida o varias: cartas, facturas, fotos, tickets, hojas arrancadas de un cuaderno, un mapa, una entrada de cine, un número escrito en una tarjeta… Es otra manera de hacer collage, otra manera de pensar en él.


10.

En el Sena reverbera una chanson francesa: salut les amoureux. Sin haberse querido, la golpea.


11.

En París la gente devora cultura, respira libros, bebe cuadros, come arte y admira los artistas. Cada dos calles ella encontrará una librería y el domingo: gente, mucha gente en la bibliothèque nationale de France.


12.

_ Mama, yo quiero vivir en París.

_ El París que a ti te ha gustado, es el París de Anna y Alia. Y por suerte, pronto las volveremos a ver.

_ Mama, París…


LA HISTORIA CENTRAL ESTÁ ESCRITA EN: corazonesblogmanutays.chezannaalia.fr

martes, 11 de noviembre de 2008

souvenirs from Girona

el mapa d'en pau

paseata touring gira girona made in orpheo. Lo mejó, el santo de las moscas sin moscas
risas y gustazo'e compañía cris&cris and lars

magistral master class de maquillash by pau for la cosa dance divertishow concert bin & go

las canciones de Isaac Ulam: www.myspace.com/isaaculam
los cuadros de sinister art: www.twinsistersart.com

y una inevitable regresión, llámale confusión, nostalgia o deseo de abrazar bilbao


domingo, 21 de septiembre de 2008

mapa de cercanías


Cuando me fui os dejé en tertulia dentro de un aula de la UNIA. Así os recuerdo. Ahora cada uno debe estar en su propia estación, haciendo lo que quiere y como puede. Mientras, me acompañan voces, canciones, palabras del revés, emociones dobladas, gestos extraviados, imágenes deformadas en recuerdo, libros, títulos, historias, las vuestras, las que viven en mi.




martes, 2 de septiembre de 2008




buenos días! - escuchó
y quedó tan sorprendido que alguien le hiciera parecer vivo
que se probó estornudando y se empañó
queriéndose, se borró
y esperando el regreso ignoró que allá de donde venía la voz
en realidad no había
nada
más que nadie
nada más
que nada
nada más
que el gesto de un feliz desesperado:
su reflejo

domingo, 6 de julio de 2008

de vuelta del paraíso



Achiné mis ojos, estiré los brazos todo lo que pude y mis manos empezaron a navegar por un campo de trigo. Lentamente. Mi intención en él, su crepitar en mi, sus espigas desenredando mis dedos dormidos. Cayó la imposibilidad del sueño. Crecí. Recosté mi cabeza entre las montañas y fui besando una a una cada estrella que colgaba. Permanecí tanto tiempo expuesta y en silencio que las piernas se petrificaron y muy cerca del corazón sentí nacer una coraza. Fui raíz, fui corteza, también rama. Y si alguna vez un zumbido me despertaba, abría mis ojos cansada y por detrás de la piel de un fruto verde, maduro mañana, le hacía un guiño a todo lo que me esperaba.

domingo, 29 de junio de 2008

記憶

desnuda de añoranza
como con palillos chinos
sueño en pencilmation
y te escribo con mis dedos
que son brotes de soja

(para V.)

sábado, 26 de abril de 2008

haberlos haylos



los hay de aquí, de allá y del más allá
están los que no están, que sí que están, pero viven ocupando otras partes del mundo: caracas, verona, san juan de costa rica, dormunt, bilbao, berlín, galicia, madrid, n.y., miami y dele que por ahí seguro alguno se me escapa
los haylos del día a día, con las los que comparto hijas e hijos, preguntas, pulpo con cerveza, la sonrisa, libros, el tú me pre-ocupas, cumpleaños, manjares y risas, incienso, té, reggaetones, amigos y bachatas maquiattas
haberlos haylas-los que se conectan a distancia y me mandan mensajes desde sevilla, aunque todavía no desde la china pero sí desde la india, a distancia telefónica, emiliar o telepática porque un día alguien llama y sin divagar en excusas me suelta el qué te pasa
loshaylos que desaparecen porque sí porque son así, los que vuelven y es como si nunca se hubieran ido, los que dicen que van y vienen y con el lolailo se van, se fueron, se han ido idos porque quieren y ya no quiero, así que están los que nunca están y no lo son, los que ya no volveré a ver y aún y así lo son porque forman parte de, los que no se verán porque se olvidan, los que ya no me verán a pesar de la cercanía, y los que regalo al azar sin consecuencia ni dinastía
haberlos haylos haciendo fotografiando cortando pintando curando escribiendo actuando saltando pariendo ordenando mintiendo organizando traduciendo diseñando vendiendo enseñando pensando viajando bailando navegando asegurando produciendo ayudando sirviendo esperando cocinando cantando tocando el piano tocando el cuatro tocándonos el alma el cuerpo y la moral, también, porque sí, porque somos así y aún así vamos tirando que nos vamos encontrando
pero entre todos hoy está LERRYNS con su PROYECTO BONGÓ
piazzollando vibrando encantando rompiendo jugando emocionando pero sobre todo creyendo
gracias!

domingo, 2 de marzo de 2008

castañuelas pa'ti mi amor!




para los que se preguntan: ¿qué hago aquí?
nada más llegar
para los que sueñan con volver
para los que se sienten tristes
para los que no saben que en la vida no todo es esperar
para los que no les gusta perder
para los que piensan que resucitarán en Verano
en lugar de en Verona
para ti Julieto
pa’que sonrías aunque llueva y no haya nada que hacer
y también para mi
¿por qué no?
que en estos días soy como un spot de tv
pero sin refresco
intentando ser más esfervecente que la vitamina C
más corrosiva que el salfumán
más contaminada que el río güaire
más consecuente que un transformador
más receptiva que una antena
más amena que un reality show
más big que bang
más de aquí que de allá
más del centro que en la izquierda
más en la confluencia del viceversa
mucho más de mi
mucho más sin él
y aún mucho más aún
calm
calm
calm

miércoles, 20 de febrero de 2008

isn't it beautiful?




Sábado noche. Calle del este. Un concierto. Curiosa selección... y hermosa. Un descubrimiento o un redescubrimiento, según cómo se mire, o se oiga. Gracias por abrirme tu casa, por abrir la tapa del piano, por compartir con nosotros tu alma anime. Gracias por los infinitos bis: la princesa Mononoke, el viaje de Chihiro, o aquella de final fantasy X que tanto te extrañó que yo pidiera repetir. Gracias Cris. Espero que hayas superado la resaca, yo casi, aunque sé que hay ciertas conexiones que mis neuronas nunca más volverán a hacer.

lunes, 11 de febrero de 2008

l'ametlla i el mar




y sobre nuestras cabezas rodó la pipa de la passssssssssssss
hay que noche tan preciosa
ERA LA NOCHE
esta noche de tu dia
bien te dijo gabi que el tuyo era un cumple gitano
todos llenos de alegría
alegría, alegría, la que nos dió la gladis-widou, palabra de jey
en esta fecha natal
hoy, que no ayer, ni antes de ayer
en este momento los más creativos se ponen a repetir natal, natal, natal, hasta el fin de sus días, sin darse cuenta que en realidad rompen el ritmo de la canción, pero lo cierto es que lo hacen por una razón: son cumbayás motivaos, palabra de anna
tus más íntimos amigos
¿íntimos? A qué se refiere?
esta noche te acompañan
los que estábamos, los que se fueron, los que llegaron, los que volvieron y los que no vinieron porque no pudieron,
te saludan
no faltaba más, hasta los flanders!
y desean un mundo de felicidad
que para vosotros los cántabros es lo mismo que decir tendal
o quiere decir instrumental, aquello que había dentro del bolso...
y que la luna plateada
había?
brille su luz para ti
brillar lo que se dice brillar nos brilló el sol
toda la mañana, dentro de casa
mientras marmota dormía...
y ruego a dios porque pases
anda éste, deja, deja
un 39 cumpleaños feliz
mª ángeles, ángeles, cheles


_ please, speak in english!
_ I am
_ pero máma todo esto, qué es? la barceloneta?
_ No. Es MENORCA!

sábado, 12 de enero de 2008

mudanzas



los muebles nunca volverán a ser los mismos, sobre todo si los has sacado de su lugar habitual, el que se habían acostumbrado a ocupar, su ideal abstracto. Los mueves por un tiempo y cuando regresan... Es difícil imitarse a sí mismo, es difícil ponerse de pie en el lugar que habías ocupado tiempo atrás, la primera vez que se orientaron, que los situaste en ese ángulo, justo en aquella posición. Y aunque fuera así, aunque se los obligara a que fuera así... se resisten. Ya no son lo que eran. Los muebles han cambiado. De pronto cojean, la biblioteca derrumba ficciones inverosímiles, y la cama, (uhmmm! el valor de la pausa...), ha desterrado cualquier romanticismo. Los muebles imponen su nueva condición.